LA ANSIEDAD: ¿ES ÚTIL O NO?
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LA ANSIEDAD: ¿ES ÚTIL O NO?

La ansiedad es muy útil, es un recurso que tenemos los seres humanos para enfrentarnos a un posible peligro. La ansiedad es adaptativa, nos protege y cumple su función biológica. Por ejemplo, si nuestros antepasados se encontraban con un león (que podrían ser comidos por él), ellos tendrían que luchar o huir. Y gracias a la ansiedad podrían hacerlo.

Pero nosotros en la actualidad no estamos expuestos a leones de la selva, por lo que la señal de alerta o de peligro puede ser sobredimensionada. En la actualidad, en general llevamos un ritmo de vida muy frenético y nuestro entorno es muy demandante, por ejemplo, los horarios laborales son muy exigentes y estamos sometidos a mucha presión y ansiedad.

Cuando tu cerebro percibe un peligro (real o imaginario), automáticamente se activa el sistema de alarma; es decir, se pone en marcha una zona de tu sistema nervioso, que produce diversos cambios fisiológicos (sudoración, palpitación, taquicardias…) con los que tu organismo se prepara para afrontar el peligro. Estas falsas alarmas se evalúan como peligrosas. Nuestro celebro piensa que son dañinas ciertas sensaciones internas que, en realidad, no lo son. Todos en algún momento experimentamos ansiedad.

LOS TRES COMPONENTES DE LA ANSIEDAD:

 

  • Cognitivo: son creencias o pensamientos sobre algo. Por ejemplo, las personas que experimentan ataques de pánico piensan que se van a “volver locos”, o que se van a desmayar.
  • Fisiológico-emocional: son las sensaciones internas que experimenta nuestro cuerpo. Por ejemplo, cuando experimentamos ansiedad es frecuente tener: sudoración, taquicardias, palpitaciones en el corazón…nos indican que se está produciendo una activación a nivel corporal.
  • Comportamental o conductual: es lo que hacemos o dejamos de hacer por miedo. Por ejemplo, si yo siento ansiedad (fobia) a subirme a un ascensor, no me subiré y así el problema se mantiene a lo largo del tiempo y cada vez será mayor.

LA CLAVE: CAMBIAR LOS PENSAMIENTOS CATASTROFISTAS

A nuestro centro vienen personas que han sufrido ataques de pánico, parte de este problema se mantiene por el tipo de creencias catastrofistas que tienen los pacientes que lo sufren (“si siento taquicardias, me puede dar un infarto de miocardio”). Estas son interpretaciones equivocadas que no tienen ningún fundamento real.

El principal objetivo de la terapia para este tipo de problemática será aprender a identificar las creencias erróneas y poder cambiarlas por otras más funcionales.

 

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